Tormenta :
De pronto la noche fue día,
mis miedos desaparecieron,
pude ver como la luz de la lluvia
iluminaba mi sentir, mi pensamiento.
Amo a la lluvia como a los hombres,
cada sonido monumental me alivia,
me calma el dolor y la angustia
esa angustia que me rodea de seguido.
Con cada gota mi espíritu habla,
cuenta cosas que jamás pensó contar,
e imagina mundos, cosas distintas
que anhela algún día sucederán.
Mi mente viaja con el viento
y me lleva a lugares insólitos,
a mis más profundos deseos, pero
también a mis oscuros y tímidos miedos.
Vienen a mi los recuerdos, las memorias
las inquietudes y arrepentimientos,
y cada minuto en que pasa la lluvia,
es un minuto en que las lágrimas siguen corriendo.

iChi dijo
Bonito texto
21 Abril 2006 | 10:27 PM